jueves, 19 de noviembre de 2015

ESTADO ISLÁMICO ES UNA OPERACIÓN DE LA ÉLITE GLOBALISTA ILLUMINATI.


Extraído de un artículo escrito por Brandon Smith en Alt-Market

Como ya hemos dicho con anterioridad, Estado Islámico es un “engendro”, concebido y respaldado por diversas agencias de inteligencia occidentales.

Estado Islámico, ISIS o Daesh, como cada uno quiera llamarle, se puede comparar a otro programa terrorista respaldado por el establishment occidental que comenzó en el inicio de la Guerra Fría en Europa y que fue expuesto públicamente en la década de 1990.

Ese programa se llamó Operación Gladio.


Gladio implicó una maniobra de manipulación de grupos extremistas ya existentes en Europa, combinada con la fabricación de células terroristas que falsamente fueron calificadas de “extrema izquierda”.

La realidad es que esas células terroristas estaban formados por operativos de agencias de inteligencia (incluyendo agentes de la CIA) que actuaron como controladores de múltiples chivos expiatorios que fueron engañados y manipulados.

Estos falsos terroristas de izquierdas iniciaron una cruenta campaña de décadas de ataques en Europa, caracterizados por sangrientos tiroteos y bombas puestas en zonas públicas y que recibieron una completa cobertura de los medios de comunicación.


Células de influencia Gladio, como Action Directe, llevaron a cabo al menos 50 ataques violentos diferentes en Francia en las décadas de 1970 y 1980, junto con grupos como Fracción del Ejército Rojo, Septiembre Negro y el PLFP (Frente Popular para la Liberación de Palestina).

Arsenal requisado a Action Directe

Los gobiernos de toda Europa comenzaron a utilizar estos ataques terroristas para poner sobre la mesa la necesidad de una mayor unidad entre los países europeos para luchar contra dicha amenaza terrorista; ese impulso culminó en la formación de la UE.

La Operación Gladio se inició en Francia en 1947, cuando el ministro del Interior francés Edouard Depreux reveló la existencia de un ejército secreto con nombre en código “Plan Bleu”.

Edouard Depreux

En Francia, en 1948, el Comité Clandestino de la Unión Occidental (WUCC) fue creado para coordinar la guerra secreta poco ortodoxa. Un año después de la creación de la OTAN, el WUCC se integró en la alianza militar bajo el nombre de Comité de Planificación Clandestino (CPC).

El ex director del servicio de inteligencia DGSE francesa, Adm. Pierre Lacoste, dijo en una entrevista en 1992 con The Natión, que este “ejército secreto” francés estuvo involucrado en actividades terroristas contra Charles de Gaulle, a quien la CIA quería asesinar.

De Gaulle al parecer, no era del todo inocente en el asunto Gladio, tampoco. De Gaulle estaba muy familiazado con una organización secreta llamada Service d’Action Civique (SAC). Terminó siendo expuesto como un campo de entrenamiento para agentes de Gladio bajo el mando de Jaques Foccart, un “asesor” del gobierno que diseñó múltiples golpes militares en África. No se conoce de forma concluyente hasta qué punto de Gaulle era plenamente consciente de este problema. Se descubrió, sin embargo, que SAC se había infiltrado en los grupos de estudiantes comunistas entre finales de 1960 y la década de 1970, intentando provocar acciones violentas.

Charles de Gaulle

De Gaulle fue expulsado finalmente del poder tras el fracaso del referéndum de Regionalización de 1969.

Fue reemplazado por Georges Pompidou, que (oh, sorpresa) fue un ávido promotor de la unificación europea. Pompidou fundó el brazo francés del Movimiento de Unión Paneuropea. E inmediatamente después de asumir el poder, ayudó a iniciar la Cumbre de Comunidades Europeas, que condujo directamente a la formación de la estructura de la Unión Europea.

Georges Pompidou

La Operación Gladio no fue totalmente expuesta al público en general hasta el año 1990, cuando el primer ministro italiano Giulio Andreotti se presentó ante el Senado con información detallada. Después de que esta información fuera conocida por la opinión pública, el Parlamento Europeo se vio obligado a escribir una resolución en contra de cualquier proyecto futuro de bandera falsa. Es evidente que, desde entonces han ignorado estas promesas.

Crisis como las que provocó el terrorismo de Gladio, fueron diseñadas para una cosa: poder conducir al público temeroso hacia un mayor grado de centralización del poder y hacia una menor cota de libertad.

Atentado en la estación de Bolonia, que provocó 85 muertos y más de 200 heridos. Inicialmente achacado a las Brigadas Rojas, la historia demostró que fue perpetrado por la red Gladio, a través de la organización terrorista de extrema derecha Ordine Nuovo, agentes del servicio secreto militar italiano y la Logia Masónica Propaganda Due (P2).

Aunque la Operación Gladio fue expuesta a la opinión pública tras años de atentados y crímenes, ya era demasiado tarde; Gladio (junto con otras medidas económicas clandestinas) había logrado el objetivo de que una ciudadanía desesperada por el miedo apoyara la creación de un gobierno más centralizado; una actitud social que dio lugar a una unión transnacional en Europa con un único mecanismo de moneda.

¿Qué tiene esto que ver con ISIS?

Con el fin de derrotar a un enemigo, tienes que saber de dónde viene y cuáles son sus motivaciones. Como ya se ha dicho tantas veces en tantos medios alternativos, ISIS ha sido apoyado, financiado y gestionado encubiertamente por agencias de inteligencia occidentales.

Incluso hay documentación obtenida por organismos como Judicial Watch, que insinúan claramente que ISIS es una operación muy similar en sus orígenes y tácticas a la que supuso Gladio en su momento.


Un documento escrito por la Agencia de Inteligencia de Defensa de EEUU, el 12 de agosto de 2012 (bastante antes de que ISIS irrumpiera en el escenario mundial), afirma que:

“…Existe la posibilidad de establecer un principado salafista declarado o no declarado en Siria oriental y esto es exactamente lo que los poderes que apoyan a la oposición quieren, con el fin de aislar el régimen sirio…”


En otras palabras, los poderes que apoyaron a la oposición siria desde el principio, es decir, Occidente y sus aliados de las monarquías del Golfo y Turquía, querían establecer un califato islámico con el fin de desafiar a presidente sirio Assad.

Este documento del Departamento de Defensa no debería sorprender a nadie. Al fin y al cabo, Occidente estuvo enviando militantes de Libia a Siria poco antes de que las protestas contra Assad estallaran en una guerra total. Los instructores del Reino Unido y Francia, bajo asesoría de EEUU, habían estado entrenando a militantes en Jordania específicamente con el propósito de invadir Siria y derrocar al presidente Bashar Assad. Esta formación continuó mucho después de que quedara claro que los mismos militantes se habían unido bajo la bandera de ISIS.


Las élites del establishment han aplaudido abiertamente la radicalización de los insurgentes en Siria. El Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), sostuvo que la inclusión de lo que llamaron “elementos extremistas de Al Qaeda” en la insurgencia siria “mejoró la moral” del movimiento, afirmando que el “Ejército Libre de Siria, ahora necesita a al-Qaeda”. El CFR reconoce que el objetivo de los operativos de al-Qaeda en Siria no es necesariamente derrocar a Assad, sino establecer un estado islámico. A pesar de esto, el CFR siguió prestando apoyo a la misma estrategia de entrenamiento de militantes para derrocar a Assad.


Los hechos son estos:

ISIS fue creado por operativos de inteligencia encubierta y sigue siendo entrenado y suministrado por los gobiernos occidentales.

Los miembros de ISIS utilizan tácticas, incluidos los actos monstruosos de genocidio, que le fueron enseñadas por operativos de inteligencia encubiertos (solo hace falta recordar las técnicas enseñadas en la Escuela de las Américas, con programas similares en latinoamérica); los insurgentes de ISIS continúan recibiendo ayuda de la inteligencia occidental a pesar de su comportamiento brutal.


Los gobiernos occidentales son plenamente conscientes de que los agentes de ISIS se han insertado en los campamentos de refugiados y que ocultos entre ellos están entrando en Europa y los EEUU.

Contrabandistas de ISIS han admitido abiertamente este plan de infiltración, sin embargo, los gobiernos de Estados Unidos y de la UE, continuan permitiendo el aumento incontrolado de la inmigración.

Combatientes de ISIS de baja categoría que han sido capturados y entrevistados, tienen aparentemente un punto de vista muy abierto sobre el Islam y no son los fanáticos teocráticos que se le ha hecho creer al público occidental.

En realidad, la única cosa que parece unificar a muchos de estos combatientes capturados de ISIS, es un odio absoluto hacia Occidente y los EEUU, debido a la desestabilización que EEUU y Occidente en general han provocado en Oriente Medio.


Esto significa que las élites globalistas han llevado el caos a Oriente Medio; a continuación, han favorecido el ascenso de ISIS, enmedio de la desesperación sobrevenida por ese caos provocado, lo que ha permitido que ISIS haya podido reclutar a gran cantidad de jóvenes con un odio exacerbado hacia Occidente; y ahora ha llevado a estos luchadores que tanto nos odian a las mismísimas puertas de nuestras casas.

En estos momentos, la escalada de las acciones militares en Siria, tanto por parte de Rusia como de Occidente, es probablemente inútil, ya que miles de insurgentes de ISIS se han retirado de la zona de combate y han viajado adonde prefieren estar: nuestros países.

Pero digamos la verdad: derrotar a ISIS nunca ha sido el objetivo.

Uno debe concluir, dados los hechos, que la oleada de inmigración masiva proveniente de Siria y la campaña de aceptación que se ha orquestado por parte de los gobiernos y los medios de comunicación, ha sido una estrategia de caballo de Troya para introducir gran cantidad de extremistas de ISIS, ávidos de sangre y venganza, en nuestros países. ¿Pero por qué?

Una vez más, los que estamos viendo es un programa al estilo Gladio, diseñado para sembrar el terror en los corazones del público y acondicionarlos para que acepten una mayor centralización del poder y mucha menos libertad.

No tardaremos en ver como se pide, de forma urgente, la creación de un superestado europeo con grandes medidas de seguridad en la frontera común, con un mayor poder centralizado y una única autoridad de gobierno. Y eso sin hablar del establecimiento de algo muy parecido a una la ley marcial, como la que esencialmente hay en estos momentos en Francia; algo que podemos predecir que se extenderá a otros miembros de la UE, a medida que los ataques continúen y se expandan.


Al igual que con la Operación Gladio, los europeos ya pueden esperar que habrá muchos más incidentes terroristas como los ataques de París en los próximos meses y años.

Por su parte, los EEUU están preparados para recibir a más de 10.000 refugiados sirios en los próximos dos meses. A diferencia de Europa, donde numerosos grupos de activistas han sido capaces de rastrear parcialmente los números y tipos de personas dentro de los grupos de refugiados, los estadounidenses tienen poco acceso a la información en torno a la inmigración siria a los EEUU.

Es fácil sospechar que, como ha sucedido en Europa, los medios y los gobiernos afirmarán que los refugiados son solamente “madres solteras, niños y minorías religiosas”…cuando todos podemos ver en las imágenes de los propios refugiados (recuerden las imágenes de las estaciones de trenes de Hungría), que gran cantidad de ellos son en realidad hombres jóvenes en edad militar y en muchos casos, con un aspecto fuerte y sano. ¿Dónde están las mujeres y los niños que huyen de la guerra?


Mucha gente creerá exagerado que afirmemos que vivimos en una especie de Ley Marcial de facto.

Pero no es ninguna exageración: en los EEUU, el gobierno federal ha implantado legalmente una suerte de ley marcial durante años, a partir de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) y sus disposiciones que permiten detenciones indefinidas sin juicio a cualquier ciudadano; ha implantado la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) y las medidas de vigilancia en masa sin orden judicial; y ha redactado disposiciones de confiscación de bienes a través de una orden ejecutiva que se aplicaría en todos los casos en que la Casa Blanca decretara un estado de “emergencia”. Por su parte, expertos elitistas como el general Wesley Clark, ya han salido en las televisiones nacionales introduciendo el concepto de campos de internamiento de estilo de la Segunda Guerra Mundial, para los ciudadanos que el status quo considere hostiles.