domingo, 10 de mayo de 2015

CHARLES TAZE RUSSELL FUNDADOR DE LA CONGREGACIÓN DE LOS TESTIGOS DE JEHOVA ERA MASÓN.


Charles Taze Russell nació en Allegheny, Pensilvania, en los Estados Unidos, en 1852, hijo de un matrimonio presbiteriano. A pocos años de edad, pasó a la iglesia Congregacional. Desde el inicio, con tan solo 11 años comenzó un negocio junto a su padre de ropa masculina, llegando a poseer varias tiendas. Años después, en un momento de crisis de su fe cristiana, tomó contacto con la Iglesia del Advenimiento de Cristo. 

En los años siguientes tomó contacto con diversos predicadores de la época, de los que fue tomando ideas diversas, y a la vez alejándose de ellas. Estos acercamientos alejamientos, se entienden en el mundo de los Testigos de Jehová como la aparición de los primeros rayos de luz de iluminación divina para guiar a Russell a formar definitivamente los Testigos de Jehová. Fue fundamental la ruptura con el entonces su socio Barbour, que desembocó finalmente en la edición en 1879 de la revista que finalmente terminaría llamándose La Atalaya. Durante varios años, Russell escribió una ingente cantidad de bibliografía, dando a conocer sus ideas sobre la creación, el fin del mundo y el segundo advenimiento de Cristo. Fue Russell quien dedujo a partir de las escrituras bíblicas quien propuso la fecha de 1914 con el fin de los tiempos de los gentiles, y propuso los años de entre 1914 y 1918 como un periodo de prueba para los Estudiantes de la Biblia, como se conocía entonces a los Testigos de Jehová. Finalmente, Russell murió en 1916 mientras viajaba en un tren, y J.F. Rutherford fue su sucesor, de quien más adelante hablaremos. 

Esta es, a gran escala la biografía que cualquier Testigo de Jehová conoce de Russell como su fundador original, de hecho, los datos aquí relatados se pueden contrastar con lo expuesto en el libro “Los testigos de Jehová. Proclamadores del Reino de Dios"

¿Es esta la historia real de Russell?, ¿hay algo más en su biografía?, ¿hay cosas que no conocen los Testigos de Jehová de hoy de su fundador? 

La respuesta es que hay mucho que se debe saber de Russell, información que ayudaría muchos Testigos actuales a identificar a Russell no como un personaje dirigido de forma divina, sino como un excelente empresario muy lucrativo. 

Ciñéndonos exclusivamente a los aspectos religiosos, en primer lugar, hay que decir que Russell llegó a determinar varias fechas como la llegada del advenimiento del fin del mundo. La primera fue para 1799, justo cuando estaba colaborando con Barbour, donde afirmaba que en esa fecha acabó el tiempo de los falsos profetas. Para 1874 era cuando Jesucristo había regresado visiblemente al mundo, y en 1914 era cuando el mundo había llegado a su fin. Poco saben los Testigos actuales de las fechas de 1799 y de 1874, pues se demostró que fue un error absoluto. 

Algunos excusan a Russell por el hecho de que cuando dio aquellas fechas aun no tenía la luz divina suficiente, y se dejó influir por otras personas religiosas. Es por ello que esos datos casi han desaparecido de la bibliografía actual de los Testigos de Jehová. Pocos saben que el propio Russell en 1879 vendió su próspero negocio de ropa para dedicarse a la “obra divina”, porque pensaba en dicho 1914 vendría el fin del mundo. Sin embargo, ¿qué pasó el 1914?. Nada, aunque algunos Testigos se esfuerzan por justificar que en ese año se asesinó al archiduque Francisco Fernando de Austria Hungría, y que a raíz de ello comenzó la I Guerra Mundial, y en ese mismo año, Alemania invadió Bélgica y Francia, pero no suena más que a excusas. 

Lo cierto es que los Testigos de entonces esperaban ir al cielo durante la primera semana del mes de octubre, y eso no ocurrió. ¿Qué ocurrió?, pues lo lógico, muchas personas se apartaron de los Testigos, a lo que ellos dan la explicación de que “algunos” habían perdido la fe. Esa fecha se retrasó levemente a octubre de 1915, donde tampoco pasó nada, a lo que el propio Russell respondió con las siguientes palabras: “No queríamos hacer nuestra propia voluntad; por eso, cuando descubrimos que estábamos equivocados respecto a lo que esperábamos en octubre de 1914, nos regocijó que el Señor no cambiara su Plan para ajustarlo a nuestras expectativas. No deseábamos que Él hiciera eso. Sólo queremos comprender sus planes y sus propósitos”. 

Después se dijo que desde 1914 a 1918 se fijaría una época de prueba donde los Testigos de Jehová tendrían que demostrar su fe. Finalmente, el mismo Russell no vio qué pasó en 1918, porque murió en 1916, pero igualmente, no pasó nada. 

Otra cosa que pocos Testigos hoy conocen es la afición de Russell por las pirámides de Egipto. El propio Russell hablaba que la Gran Pirámide de Gizeh había sido puesta como testigo de la presencia de Dios junto a la Biblia. Defendía incluso en su libro “El Plan Divino de las Edades” que las medidas de la pirámide daban datos como el peso de la Tierra, la distancia al Sol, y el año de la venida de Cristo, que era, 1914, medida obtenida en la longitud de uno de los pasadizos principales. Finalmente, pocos Testigos conocen que la tumba de Russell es una pirámide, que es el símbolo masón por excelencia.

GREATER PITTSBURGH MASONIC CENTER







Por cierto que el sucesor de Russell, J.F.Rutherford, tras una larga disputa interna con otros miembros que aspiraban a heredar el imperio de Russell, también hizo su propia profecía del fin del mundo. Y en 1920, en el folleto “Millones que ahora viven no morirán jamás” decía algo como “Podemos confiar en que en 1925 regresen de entre los muertos Abrahán, Isaac, Jacob y los profetas fieles del pasado a una condición de perfección humana”. Es decir, se esperaba que en 1925 se resucitaran los hombres del pasado, y además que los cristianos ungidos, los Testigos fieles, recibirían su recompensa celestial. De nuevo, no pasó nada, y la justificación que la Sociedad daba era que los propios apóstoles esperaban cosas que no se realizaron , y que era normal que algunos perdieran la fe.